miércoles, 12 de octubre de 2011

YO VIVÍ EN UNA CASA CUARTEL.


Comandancia de la Guardia Civil de San Severiano en Cádiz. Aquí nací yo.



MI INFANCIA EN UNA CASA CUARTEL. (AUTOBIOGRÁFICO)

Ahora soy una persona adulta y después de ver cómo derriban la vieja comandancia de la Guardia Civil de S. Severiano en Cádiz, lugar donde nací y viví toda mi infancia, se me ocurre contar mi pequeña   o para mí, “Gran Historia”.

Soy hija de un Capitán de la Guardia Civil, mi madre una ama de casa multifunción, es decir, lo mismo te hacía un abrigo, que tocaba el piano en sus años mozos, que grababa una canción maravillosamente en los antiguos cassettes, que dibujaba o escribia versos y poemas. Era y es una todo terreno. Pero voy a lo que voy. Os quiero contar cómo viví desde que me acuerdo hasta que tuve 12 años, que jubilaron a mi padre en una Casa Cuartel.

Ya de entrada, deciros que fue la  mejor etapa de mi vida. Mi padre se hizo militar en un principio como medio de ganarse la vida, asi de claro. Si le hubieran ofrecido en aquella época, en la de Franco, ser un administrativo “en la calle”, seguramente ahora estaría cobrando la jubilación de “oficinista”, o de Auxiliar, ya que mi padre no tenía estudios pero sí ha sido un currante durante toda su vida, Creo que es conveniente hablar un poco de la procedencia humilde de mi padre ya que fue el detonante para que lo “engancharan” de alguna manera en la Guardia Civil.  Así que empezó desde abajo, subido a un caballo y trasteándose todas esas montañas y vericuetos en busca de algún que otro  contrabandista. Por entonces recuerdo que se buscaba a  Eleuterio Sánchez “ El Lute” y yo supe de él por la cantidad de chistes que se contaban sobre el susodicho y porque de vez en cuando oia decir “cuidado que viene el Lute y te llevará..”, como si fuera el “coco” , y claro, yo a mis ocho años, me lo creía y me agarraba más fuerte al brazo de mi madre.

El patio de la Casa Cuartel era bastante grande, con lo cuál dejaba mucho espacio para que los niños disfrutásemos de juegos como el “pilla, pilla”,  patinar sobre ruedas, el escondite e incluso podíamos jugar al tenis dibujando una raya con tiza  sobre el suelo que dividía los campos. La de pelotazos que se llevaba más de un guardia que pasaba por allí ni os cuento, jajajjajaj.

 Tambien tengo que decir que las broncas que nos llevábamos del guardia de turno que estaba encargado de vigilar la entrada de coches y de gente al Cuartel, eran monumentales, y ahora que soy mayor es cuando pienso lo que le hicimos sufrir: 

Cuando no le dábamos un balonazo a algunos de los coches que estaban por allí aparcados, nos metíamos por las oficinas que se encontraban en el edificio destinado a los suboficiales y oficiales,, y claro, le gastábamos bromas al oficinista de turno que se habia dejado la puerta abierta y le deciamos cosas como “idiotaaaaaa” y salíamos corriendo escaleras abajo como los locos. A veces nos metiamos en el bar del cuartel , pediamos un polo de limón y salíamos pitando sin pagar. Habría que ver a ese camarero Guardia Civil, gritando como poseso “ ¡¡, Que sé quiénes son vuestros padreeeeees, ya les diré lo que hacéis ¡!, y efectivamente,  allí nos apuntó en una libreta: “el hijo del sargento Pérez”, “la hija de Antonio el del Economato”, el hijo del Capitán médico”......

Los hijos de oficiales o mejor dicho la familia de un Oficial, contába con algunos de los privilegios que el “grado” nos ofrecía, y uno de esos privilegios era contar con un ordenanza para las tareas de la compra de alimentos, farmacia o cualquier cosa que una familia normal necesita .Así que un dia que falté al colegio por la mañana porque llegué tarde, me encontré a mi padre y al ordenanza hablando con un papel en la mano: el polo de limón me salió muy caro. Estuve durante 1 semana sin probar tan delicioso sabor porque mi padre había dado órdenes , a través del ordenanza, a que el camarero no me sirviese ningun polo ni otro tipo de helado durante una semana. ¡Me cagon su puñetera madre!, amén del guantazo que me pegó en la cara cuando mi padre tuvo en su poder el asqueroso papel de los coj..... (no quiero decir tacos, que hablo de mi infancia, pero ahora que soy adulta me salen solos, sorry).

El rematose fue cuando el hijo del Coronel, muy amigo de mis hermanos , y que tenía un careto impresionante, vamos, por decir algo, era de los que iba de puerta en puerta cuando llegaba Navidad y se ponia a cantar en solitario en plan Il Divo, “El camino que lleva a Belén”, de Raphael., ¡no os imagináis el coñazo que nos daba, es que era la ostia bendita!,, pero había que escucharle porque era un niño, mayor que yo, tendría 15 años y encima era el hijo del Coronel, aunque a él que su padre fuera un “gordo” se lo pasaba por el forro, todo hay que decirlo. En eso le aplaudo porque era de lo más sencillo, no como otros “hijos de  oficiales” En fin, que a éste chaval había que temerle no tan solo por el coñazo que daba con sus cantares, sino porque tenia un pedazo “pastor alemán” que cuando lo soltaba por allí, el patio del cuartel se quedaba vacío de niños. Teníais que ver al “Divo” decirle al perro “ ¡A POR ELLOS “! Y en esos momentos si todos nos hubiéramos presentado  a los 100 METROS LISOS, no hubiera ganado nadie porque habría un empate colectivo de por lo menos 20 niños, ¡qué manera de correr  y encima subiendo escaleras en dirección cada uno a su casa! Me acordaré toda mi vida de ese pastor alemán, de Il Divo, y de su puñetera madre.

Como siempre, el sufridor de turno, el guardia de la caseta, tuvo que imponer órden y decirle que o amarraba al perro o se lo diría a su padre. Siempre terminaba amarrando al perro y castigado en su casa sin salir hasta que volvía a las andadas.

En fin.... que estaria horas y horas contando anécdotas de mi infancia en la Comandancia de la Guardia Civil, a la cuál le tengo mucho cariño porque  como ya os dije, pasé allí mi mejor etapa y creo que a  todos los niños de allí les pasará lo mismo.

También he de decir que a pesar de mi edad, ocho años, ya me daba cuenta de algunos detalles que no me molaban. Por ej., no sólo yo , sino, que pienso que más niños, nos sentiamos discriminados con respecto a los niños que vivian fuera de la Comandancia.

Cuando saliamos del Cuartel, por ej.  A comprar chuches a un kiosko de fuera, los niños “de la calle” que nos veían salir, nos miraban con ojos diferentes, como si fueramos imbéciles para ellos.  Entonces no comprendíamos por qué se nos miraba diferentes y ahora que soy mayor, creo que sí lo sé: El desconocimiento y la mala leche siempre ha existido y seguirá existiendo. No quiero meterme en temas políticos, ni  voy a opinar ahora sobre temas que viví y no me gustaban en relación a las clases sociales, a los favoritismos, al peloteo, etc etc, temas que por otro lado existen DENTRO Y FUERA DE UNA CASA CUARTEL.

Sólo decir que la Casa Cuartel la conformaban familias de militares, cada uno con su graduación, con su forma de pensar (que entonces ni siquiera sabíamos los pensamientos del de al lado porque con el señor Caudillo no se podia hablar, ( al menos en mi casa no supe lo que era la política hasta que Franco murió), familias con sus  problemas como todo el mundo, económicos, de salud, de afectos, etc etc,  f amilias normales con problemas normales , que solo pretendian ,  como todo el mundo, que le llegase la paga a fin de  mes. Depende del grado militar, unos cobraban más y otros menos, pero no os creáis que ahí la gente tenia pasta, ahí como en todos sitios, a unos puede que le sobrara y a otros les faltaba.

Yo, como hija de mi padre, un oficial de la Guardia Civil de lo más honrado y humilde, al igual que toda mi familia, me siento muy orgullosa de haber nacido en esa  Casa Cuartel porque me lo pasé genial y porque mis padres me inculcaron sobre todo el gran valor de la HUMILDAD incluso siendo un “militar de la Guardia Civil”.

Dentro o fuera, todas las personas son iguales, unas auténticas, otros hipócritas, otros inaguantables, otros pura humildad y otros delincuentes. Y diferencia de clases sociales,  COMO TODO EL MUNDO, pero DENTRO Y FUERA DE UNA CASA CUARTEL.


Siempre mis respetos hacia la libertad de expresión y de opinión. Y termino con otra cosa muy personal: LO  ÚNICO QUE ME INTERESA ES LA PERSONA,

Y desde aquí, quiero darle las gracias a una amiguita mía del cuartel , la hija de un Guardia Civil, que no de un oficial, que fue con la que pasé los mejores momentos de mi vida jugando a los cromos, a los recortables, a la comba y a comernos una torta de aceite sentadas sobre el alquitrán en todo el centro del patio. Un abrazo Piedi, espero que ese asma se te curase del todo.

Inma Reivan.

9 comentarios:

  1. ¡Podéis comentar lo que queráis, no os cortéis, libertad de expresión siempre ! ;D.

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  2. ¿De verdad os fijabais tanto en "mi papá es capitán", Tu papá es guardia"?. ¿ Cual es el mérito de que "tu amiguita no fuese hija de un oficial, sino de un guardia"?.

    Creo que ahora, con ojos que ya no son inocentes, estás rreescribiendo ti historia.

    Yo, hijo de guardia, no recuerdo esos planteamientos.

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  3. Hola Anónimo, yo por lo menos doy la cara. Y si me hacía esos planteamientos era porque los viví allí con otros niños y no me molaban nada. Creo que no has entendido o quizás no me haya sabido explicar bien. Yo jamás hice ninguna distinción entre mis amigos, pero "veia que existía entre otros" Y aquí cuando me refiero que mi mejor amiga era una hija de "guardia" y no "oficial" era irónicamente, como diciendo que a mi me importaba un bledo toda la estupidez que pudiera existir. No se si me entiendes ahora. Y si no me entiendes, no te lo puedo explicar de mejor manera.Siempre diré que "estupidez" la habrá en todos los lugares y quién diga lo contrario, miente. PRECISAMENTE LO QUE QUIERO RESALTAR SON LOS VALORES HUMANOS y me interpretas como todo lo contario. Pues vale, muchas gracias por tu opinión Anónimo. Si te he ofendido en algo, no ha sido mi intención.

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  4. Todas las personas somos iguales nacemos de la misma manera y forma las clases sociales van desapareciendo antes si las habia pero en cada persona estaba el saber que todos somos iguales , que el dinero no da la clase ni la educacion, lo que la da es la forma y el ser de cada uno.

    Lo importante y bello es saber kien eres, como eres y saber valorar y sacar todo lo bueno que aprendistes y una amiga es siempre una amiga sea de donde sea y de donde proceda y como tu bien dices la persona es lo importante no lo que sea su padre o deje de ser.

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  5. Exacto ESTHER, veo que has interpretado a la perfección lo que quise transmitir con este escrito. Quizás el nombrar a mi padre con su "graduación" ha dado lugar a inequívocos pero no era más allá de mi intención. En una casa cuartel hay Guardias Civiles, suboficiales y oficiales, eso es indiscutible. Si mi padre hubiera sido el que repartía la fruta en el cuartel, hubiera empezado diciendo que Yo, hija del frutero que trabajaba en la comandancia..... etc etc. Gracias por haberme entendido y por tu comentario.

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  6. No me gusta la Casa Cuartel15 de octubre de 2011, 6:29

    En este momento pienso que vivir en una Casa Cuartel en la actualidad no tiene nada que ver con lo que cuentas. Ahora hay mucha envidia, mala educacion, no hay compañerismo. Hay personas con que le echan mucho morro y piensan que es una Urbanizacion con derecho y no con obligaciones. No es lo mismo, la verdad. Aunque sigo pensando que existe aun el peloteo y el arrastre que hay siempre entre los "vecino" de la Casa Cuartel. Los niños....los niños si hacen distinciones, porque a veces la inocencia de un niño es muy cruel. Saludos y el que quiera vivir en una Casa Cuartel...para él.

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  7. Gracias por tu comentario "No me gusta...". Aquí no se trata de que guste o no guste vivir en una casa cuartel, aquí de lo que se trata es de reflejar cómo he vivido yo mi infancia en una casa cuartel, que es diferente. Yo no elegí el lugar, lo mismo que nadie elije el lugar donde nace, si no, fíjate todos los niñitos que se mueren de hambre si les hubiera gustado haber nacido por ej. en España. Solo reflejo lo que viví, y sí es cierto que entre los niños de mi edad entonces,, de 8 a 12 años, existia ese clasismo entre algunos por el tema del grado militar, al menos así lo viví yo, que otros cuenten su vida, yo estoy contando la mía y sí los niños los había crueles y los había humildes, como en todos los sitios. Ahora no sé como vivirán en una Casa Cuartel, supongo que habrá de todo, vuelvo a repetir. Pero si alguien me preguntase ¿Volverias a querer pasar tu infancia en una Casa Cuartel?, yo le diría que , tal como yo viví mi infancia, por supuesto que sí. No entro en politiqueo ni otras cuestiones, aunque como ya dije, en todos sitios cuecen habas.

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  8. Amigo, estás mezclando el atún con el betún, puede que tengas toda la razón, pero aquí, de lo que se trata es de contar una vida, nada más, no miremos que si esto o lo otro, en fin...
    Por otro lado, me ha gustado leer un resumen de tu vida.
    Lo mismo le ocurría a Beethoven, cuando compuso la heróica, los criticos le acometieron que si era para Napoleón, etc etc. Por fín el sabio maestro responde en el periódico de Viena: estimados críticos de música, se han fijado en todo menos en la esencia, los acordes, los arreglos!!, pero ustedes, cegados en la política de estos tiempos, ven todo menos lo que hay que ver. Bien por Beethoven!!

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  9. Exácto Blas, que ya sé que eres tú, muy agudo lo de Beethoven. Gracias por tu opìnión. Evidentemente cada uno vive su experiencia desde sus circunstancias y los tiempos van cambiando, también lo hacen las ideologías y todo se modifica, otra cuestión es si para bien o para mal. Los que hemos vivido la experiencia de haberlo hecho en una Casa Cuartel, o Comandancia de la G.C. o como quiera que se le llame en la actualidad, al menos en aquellos tiempos en los que me tocó a mí vivirlos, pues es así como lo sentí, también sentí la crueldad de ver, o mejor oir a los ya mayorcitos que vivian "fuera", que nos llamasen fachas, cuando yo todavía no tenia ni idea de lo que significaba, entonces muchos militares lo eran porque solo vieron esa salida para tener un puesto de trabajo, muchos tendrían sus ideas como todo el mundo, pero en la época de Franco, no se podía hablar. (Al menos así me informaron cuando tuve más edad, diría que en la adolescencia) En fin, que no me quiero extender ahora que soy adulta por otros menesteres, solo digo que tuve una infancia feliz en una Casa Cuartel. Soy Inma Reivan, que solo me sale poner anónimo :)

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